Hope abría el frigorífico con una sonrisa. Estaba viendo un combate con su padre y habían decidido cenar una pizza. A ella se le tenía permitido comer cualquier cosa ya que todo lo quemaba en el ring. Sacó una de las pizzas que había y cuando cerró la puerta del electrodomestico se encontró con su madre programando el horno para no perder tiempo.
Sophie miró a su hija con ternura y despues la abrazó. Estar sin su hija mayor era duro. La ayudaba con todo y más en casa. Era como la segunda madre de la familia.
-Te echamos de menos cuando no estas en casa- dijo la progenitora tras darle un sonoro beso en la frente-. Aunque no me guste el boxeo estoy orgullosa de ti.
Hope sonrio y abrazó a su madre para intentar contener las lágrimas que amenzaban con salir de sus ojos.
-Se que te gusta lo que haces. Y por eso me siento orgullosa.
Sophie le dio otro sonoro beso, este en la mejilla, y salió de la cocina tras poner la pizza que tenía Hope entre sus manos.
Cuando salió, Hope empezó a llorar en silencio. ¿Estaba haciendo lo que realmente quería? ¿O solo lo hacía por Louis? Él era el causante de que ella hubiera aceptado entrar en el torneo sin pensarlo. Solo porque Louis aun sentía algo por ella. Se sentó sobre la encimera y sonrió. "Maldito imbecil" pensó antes de soltar una carcajada. Se acordó de cómo empezaron a salir. Desde que se conocieron hicieron buenas migas y, un día, fueron a un parque de Doncaster que estaba lleno de niños y uno de ellos lanzó la pelota cerca de donde estaban. El niño que se acercó a recogerla miró a Louis. "¿Es tu novia, Lou?" Preguntó el niño. Hope se quedó sorprendida. ¿Se conocian? "Es guapa, ¿eh?" Bromeó Louis. "Si. Se la tienes que presentar a la tia Jay. Seguro que se alegra de que su único hijo varon tenga una novia". Despues se alejó con una sonrisa. "¿Quien era?" Preguntó Hope. "Mi primo Mike. Es muy travieso. Pero... Al menos sabemos que le caes bien a mi familia". Despues de eso, Louis se acercó a Hope y la besó.
El timbre del horno empezó a sonar haciendo que la chica saliese del recuerdo.
-¡Vamos, Hope!- chillo su padre desde el salon-. Va a empezar es siguiente asalto.
Hope bajó de la encimera y sacó la pizza con cuidado del horno y la dejó sobre una bandeja para llevarla al salón junto a su padre.
Paula y Ana bailaban en la pista sin vergüenza. Y de vez en cuando bailaban con algún chico que se acercaba a ellas.
Harry las observaba con cuidado de no ser descubierto. Louis y Niall creían que a él le gustaba Paula. No le gustaba, le encantaba. Pero no podía decirlo. Le gastarían bromas. Y tendría que darle la razon a Zayn: si, si vale la pena cambiar por una tia. Pero Harry no era de esos. Harry iba de flor en flor. Harry no pasaba con una tía más de una noche. No. No podía cambiar por Paula. Quizá podría conseguir una noche con ella...
Observó como las distintas copas que llegaban a las manos de Paula se vaciaban con celeridad y junto a Ana bailaban como podían.
-Van como cubas- oyó Harry decir a unos chicos-. Podríamos llevarnoslas al baño y...- despues, el chico hizo un gesto obsceno.
Harry notó como le hervía la sangre al escuchar eso. Los chicos fueron con ellas y empezaron a bailar. Ana no iba tan borracha y quiza podría volver a casa sin hacer ninguna tontería pero Paula...
-Chicos, me voy a casa- dijo dejando el botellin de cerveza sobre la mesa.
Louis y Niall se despidieron de él y siguieron con su conversacion mientras Harry iba hacia las chicas.
-Paula, vamos. Te llevo a casa- dijo el de rizos.
No le hacía caso. No le oía. Ni ella ni el chico que bailaba con ella muy pegado. Harry cerró el puño con furia. Conocía esa técnica. El chico bailaría con ella, despues la besaría el cuello, despues los labios, le propondría pasar la mejor noche junto a él, Paula aceptaría e irian al baño. Practicamente, Harry había creado esa técnica.
-Paula, vamos. Es muy tarde.
El chico empezó a bajar sus manos hacia el culo de la chica pero no pudo llegar al destino porque Harry le separó con brusquedad.
-Vamonos, Paula- dijo Harry de forma autoritaria.
Paula intentó mantener la mirada fija en los ojos verdes de Harry pero estaba demasiado borracha. Harry se agachó y la cogió en brazos. Despues se giró a Ana.
-Me la llevo
Ana dijo que si con una sonrisa.Harry sacó a Paula en brazos de la discoteca y la llevó al coche donde la metió.
-¿A donde vamos?- preguntó Paula.
-Te llevo a tu casa.
-No. Mejor vamos a la tuya.
-No creo que quieras. Vas muy borracha- dijo Harry con una sonrisa burlona en la boca.
-No voy borracha.
Harry soltó una carcajada y siguió conduciendo hasta dar con la casa de la chica.
-¿Quieres que te ayude?- preguntó el chico.
-No. No hace falta- susurró Paula pero no podía abrir la puerta.
Harry bajó del coche y la abrió la puerta. Despues la ayudó a salir y la acompaño a la puerta.
-Me lo he pasado muy bien- dijo ella tras abrir la puerta-. Tenemos que repetirlo.
Despues, Paula se acercó al de rizos y le besó.
-Buenas noches, Harry.
Harry la miró sorprendido mientras Paula se metía en su casa.
-Va muy borracha- se rió él antes de montarse de nuevo en el coche.